Y si no puedes verlo, acá va el link en youtube.
22 de febrero de 2008
Vea el documental de El Libro Perdido de Nostradamus
13 de febrero de 2008
El Libro Perdido de Nostradamus
Este artículo está publicado en la edición de febrero de VIVE! Más adelante, si gustan, les doy spoilers del documental sobre el Libro Perdido de Nostradamus, que lo emiten este lunes 18 de febrero a las 21:00 en The History Channel.NOSTRADAMUS: PASIÓN POR LO PARANORMAL
Cuando ya se creía todo dicho respecto al mítico vidente del siglo XVI, el hallazgo de un libro perdido pone a los expertos a analizar las predicciones del misterioso Michel de Nostradamus.
Si preguntas qué es lo primero que lee la gente cuando abre un diario, muchos te responderán, sin titubear, que revisan sagradamente su horóscopo. Y, en verdad, no importa si creen realmente sus designios o si, en el fondo, son escépticos de las premoniciones. A final de cuentas, a todos nos gusta curiosear un poco por las rendijas de esa apasionante ventana capaz de adelantarnos, aunque sea en parte, el futuro.
Esa, sin duda, es una de las razones de la fascinación casi hipnótica que despierta la figura del vidente francés Michel de Nostradamus, un médico francés del siglo XVI que pasó a la historia como un certero agorero que predijo muertes de reyes, nacimientos de tiranos, accidentes, catástrofes e, incluso, el fin del mundo. Sin ir más lejos, cada vez que ocurre algún suceso importante a nivel mundial, ya sea la Guerra del Golfo a principios de los 90 o la destrucción de las Torres Gemelas en Nueva York el 11 de septiembre de 2001, los estudiosos de las profecías sacan su nombre a colación y buscan entre sus legendarios versos alguna frase que permita decir “Nostradamus lo predijo, debemos estar atentos a sus advertencias”. Un reflejo de esta popularidad es un dato entregado por el New York Times: en los días posteriores al ataque terrorista del 11/9, la palabra “Nostradamus” fue la más buscada en Google.
Pero, ¿qué predicciones fueron las que han logrado que la memoria de este médico siga siendo recordada más de cuatro siglos después de su muerte? El vidente publicó en una obra llamada Las Profecías, cientos de presagios redactados en francés, latín y oscuros símbolos herederos de la alquimia y la astrología, contenidos en cuartetas que bautizó como “centurias”. Y entre ellas, las más famosas que sus defensores afirman han sido comprobadas, se cuentan:
- El anuncio en 1555 de la muerte del rey Enrique II de Francia, cumplida en 1559 (Centuria I, 35).
- El advenimiento de un emperador francés nacido cerca de Italia, identificada con la figura de Napoleón Bonaparte (Centuria I, 60).
- La caída del Sha de Persia (Irán) en 1979 (Centuria I, 70).
- La guerra civil de Yugoslavia (Centuria II, 32).
- La Guerra de los Seis Días (Centuria III, 22).
- El nacimiento de Hitler (Centuria III, 35).
- La independencia de EEUU (Centuria IV, 96).
- La elección y muerte del Papa Juan Pablo I (Centuria X, 12).
Finalmente, una de las leyendas que ha llegado hasta nuestros días apunta a que Nostradamus incluso predijo el día de su propia muerte. En junio de 1566, gravemente enfermo de gota, redactó su testamento para repartir sus posesiones. Sin embargo, según narran los registros de su secretario personal, Jean de Chavigny, la tarde del 1 de julio de ese mismo año, Nostradamus le dijo que no lo encontrarían vivo a la mañana siguiente. Y tal como lo auguró, sucedió.
Explicaciones para la precisión de sus profecías hay varias. Por ejemplo, existen los que creen que Nostradamus fue un elegido que realmente podía ver el futuro y que las oscuras y complejas descripciones de las centurias, llenas de metáforas y analogías, son tan sólo la forma en que trataba de describir el mundo del futuro con las palabras que conocía. Voces provenientes del mundo escéptico de lo paranormal, en cambio, aseguran que la misma complejidad de los versos proféticos se presta para que los crédulos las interpreten y las hagan coincidir con los eventos de turno. Sea como sea, la veracidad de sus augurios, al final, tal como sus propios vaticinios, queda a juicio de la interpretación de cada uno. Pero en un guiño del destino, lo claro es que su propio epitafio, grabado en piedra en su tumba de Salon de Provenza, al sur de Francia, de alguna forma predijo que después de su muerte, Nostradamus seguiría siendo una figura destacada:
Aquí descansan los restos mortales del ilustrísimo Michel Nostradamus, el único hombre digno, a juicio de todos los mortales, de escribir con pluma casi divina, bajo la influencia de los astros, el futuro del mundo.
El Libro Perdido de Nostradamus
En 1994, mientras realizaba una investigación en la Biblioteca Nacional en Roma, una periodista italiana llamada Enza Massa se tropezó con un manuscrito inusual, perdido entre los anaqueles de la noble institución: Nostradamus: Vatinicia Code. Este manuscrito estaba firmado por “Michel de Notredame – el profeta Nostradamus” y contenía ilustraciones hechas por el mismo autor. ¿Cómo llegó el libro hasta allí? ¿Por qué se mantuvo escondido por más de 400 años? ¿Qué profecías contiene este tomo perdido?
Las respuestas las encontraremos en el documental El Libro Perdido de Nostradamus, que se emite este mes en The History Channel. El filme sigue la investigación realizada por decenas de expertos en Nostradamus que analizan, primero, la autenticidad del documento encontrado, y luego los supuestos secretos que sus páginas ocultarían respecto al destino de nuestra civilización.
Estrenado con un gran éxito de sintonía hace un par de meses en EEUU, este documental explora no sólo la vida y obra de Nostradamus, sino también unas extrañas ilustraciones astrológicas que ocupan la parte final del manuscrito, las cuales, a juicio de algunos analistas, presagiaron, entre otras cosas, el atentado sufrido por Juan Pablo II a principios de los años 80, la caída de las Torres Gemelas en 2001, las dos Guerras Mundiales, el surgimiento de ideologías como el comunismo y el fascismo, y el auge del fundamentalismo religioso en Medio Oriente.
Sin embargo, la predicción más polémica señala al año 2012 como una fecha clave que marcará el fin de una era mundial. Curiosamente, una fecha que coincide con las predicciones de los mayas, entre otras civilizaciones antiguas, según afirman en el documental.
20 de noviembre de 2007
¿Dónde estuvo Jesús de los 13 a los 30 años?

¿Dónde estuvo Jesús desde los 13 a los 30 años? Este artículo escrito por el nicaraguense Arnulfo Agüero cuenta algo sobre las teorías que sitúan a Jesús en la India, Tíbet y la influencia de las religiones orientales en la formación de su pensamiento.
Numerosos materiales ensayísticos, históricos, novelísticos y esotéricos apuntan sobre la vida Jesucristo, específicamente en la edad comprendida de los 13 a los 30 años. Se habla de unos misteriosos viajes que realizó a la India, y donde fue llamado, al pasar de los años, como el “Santo Issa”, o “Issa-buda”, equivalente a “profeta o hijo de buda reencarnado”.
Esta versión oriental de los hechos ha sido considerada una de las “herejías” más antiguas y que nunca desapareció por completo. Así vemos que para muchos creyentes del dogma cristiano occidental puede parecer irreverente la idea que “Issa-buda”, era Jesús o peor aún su hermano gemelo. Estas ideas formaban parte de las creencias de los cristianos primitivos de Egipto, Siria, India, Irlanda y España.
Pero fue en 1894 que el periodista ruso, Nicolás Notovich, publicó en francés el libro “La Vie inconnue de Jesús-Christ” (La vida desconocida de Jesucristo). Dicho material, que siglos después también ha sido editado en español bajo el título de “La vida secreta de Jesucristo”, causó gran revuelo entre las altas autoridades católicas y protestantes de esos años.
Según Notovich, primero viajó a Afganistán, luego pasó por Cachemira, hasta llegar a los montes de Mulbekh, en Ladakh. En estas tierras de Cachemira se encuentran los monasterios y lamasterios del Dalai Lama, puerta de entrada del budismo.
En este lugar visitó el convento Himis (Leh, capital de Ladagh), cuna de la secta del Buda Gotama, y ahí se encontró con los famosos archivos de Lhasa. La historia de estos rollos -copias que llegan a 84,000 manuscritos disgregados en los santuarios- habla que hace 3000 años el Buda se encarnó en el príncipe Sakiamuni, el cual propagó las doctrinas de sus veinte reencarnaciones.
Biografía budista de 244 versos habla del Santo Issa
Una de ellas aconteció hace 2000 años, cuando se reencarnó en el hijo de una familia pobre, el que debía de aclarar la vida de ultratumba a los infelices. Así que cuando el “sagrado niño” alcanzó cierta edad se le condujo a la India para que estudiara las leyes del Buda. Este era el Santo Issa, nombre oriental de Jesús al que se veía como “profeta e hijo reencarnado de Buda”. Esta biografía budista consiste en 244 versos escritos en lengua Pali, 200 años después de la muerte de Cristo, explican las versiones sobre Issa.
Según la segunda parte del libro de “La vida Secreta...”, escrita por el ruso, los versos gnósticos relatan que a los trece años Jesús, -de acuerdo a la tradición antigua israelita y árabe-, debía tomar esposa. Entonces Él para no romper la tradición, abandonó secretamente la casa de los padres en Jerusalén, y viajó al oriente por “la ruta de la seda” de las caravanas hindúes, con la idea de perfeccionarse en “La Palabra Divina”.
Fue así que viajó por lugares de la India como Juggernsut, Rajagriha, Benarés y otras ciudades santas donde pasó seis años aprendiendo las “Leyes del Buda” y enseñando sus “Sagradas Escrituras”.
Issa negó la “Trimurti” (Trinidad Hindú) y la encarnación de Para-Branma en Visnú Siva y otros dioses. Esto dio paso a conflictos religiosos con la casta sacerdotal de los brahmanes y los castrillas. Los brahmanes y los castrillas tenían monopolizadas la religión y dieron orden de no permitir a la plebe interviniera en las festividades religiosas.
El “Santo Issa”, en lugar de obedecer a los brahmanes predicó en contra de ellos. Enterados la casta sacerdotal planearon darle muerte. Como los sudras recibían sus enseñanzas y sabiendo lo que planeaban advierten a Isaa. Éste por la noche se escapa de Juggernaut hacia los Himalayas, en el Nepal meridional, en una zona en la que hacía cinco siglos había nacido Gautama Buda.
Luego de seis años de enseñanzas abandonó el Tibet regresando a Palestina. Entonces había cumplido los 29 años. Cuatro años después, el procurador imperial de Judea, Poncio Pilatos decretó que muriese en la cruz por considerarlo un subversivo instigador de luchas callejeras contra el imperio romano.
¿Fueron los años de su iniciación cósmica?
Otras versiones afirman que Jesús cuando nació fue llamado José y más tarde cuando partió para Egipto, tras su “Iniciación por los Hierofantes de Luxor”, pasó a llamarse Yoshoa (Josué) y solamente se llamó Jesús después de su “Iniciación Cósmica”, con el bautismo de Juan. A los 14 años, emigró a Oriente acompañando a unas caravanas, y llegó al margen del Siud (río Indo) y se instaló entre los Arias.
Entre ellos aprendió a comprender a los Vedas, a curar con ayuda de la oración, a enseñar, a explicar las escrituras sagradas al pueblo y a expulsar los demonios del cuerpo de los hombres, restituyéndoles su salud mental.
A los 17 años de edad, retornó a Galilea donde visitó a su familia y hermanos de sangre. Después de eso volvió a viajar a las ciudades santas de Djagernat, Rajagriha, Benarés, donde predicó entre los Vaisyas y los Sudras a quienes enseñaba las Sagradas Escrituras.
28 de septiembre de 2007
La Tierra está hueca

Una creencia ancestral que se repite en distintas civilizaciones tiene que ver con la existencia de un mundo subterráneo y de seres que habitarían al interior de la Tierra. Un mito que científicos, escritores y místicos han defendido y cuya realidad y fantasía repasamos en este reportaje.
Fue hace un par de meses cuando los noticieros dieron la alarma: una laguna en la región de Magallanes se había secado por completo. Hasta la última gota de agua. Y mientras la opinión pública se preguntaba cómo diablos se puede perder un lago completo, otros buscaron respuestas. Para algunos el fenómeno se debía a un desastre producido por el calentamiento global. Otros argumentaron razones más esotéricas y recordaron casos supuestamente documentados de OVNIS que roban agua... Así las cosas, el asunto pareció aclararse a principios de julio cuando se comprobó que, de la misma forma silenciosa en que se vació, la laguna estaba llenándose nuevamente. Se suponía que éste es un suceso habitual de la naturaleza y que, sin duda, estaba ligado al retroceso de los glaciares debido al aumento de la temperatura global. Pero, ¿y si hubiera otra razón? ¿Y si la respuesta al misterio tuviera que ver con la fantástica idea de la Tierra Hueca que fascinó a intelectuales y científicos hasta bien entrado el siglo XX?
En palabras breves, esta teoría plantea que el interior de la Tierra, en lugar de ser un bloque sólido relleno de rocas, tierra, magma y minerales, es hueco. Por ende, la corteza terrestre sería una especie de cáscara que cubre ese hueco, ocultando, de paso, la existencia de un mundo subterráneo de fabulosas ciudades perdidas, habitado por evolucionados seres que nos vigilan. Científicos como Edmund Halley –el descubridor del famoso cometa–, escritores como Julio Verne e incluso los exploradores nazis de los años del Tercer Reich defendieron la realidad de este concepto y buscaron las supuestas entradas al misterioso reino del centro de la Tierra. De hecho, cuenta la leyenda que un importante héroe geográfico del siglo XX, el almirante Richard Byrd, famoso por sus vuelos de exploración polar y las expediciones antárticas de los años 40, habría sido uno de los elegidos que visitó uno de los imperios de esta otra tierra.
Cierto, sabemos que suena imposible, pero quizás no resulte tan descabellado si se piensa que la mayoría de las civilizaciones antiguas tienen leyendas que se refieren a mundos subterráneos. Ya sea el Hades griego, el Infierno cristiano o el Shamballa asiático, la idea de que hay algo bajo nuestros pies siempre ha estado presente. Y la Tierra Hueca podría ser sólo una versión más moderna de esta inquietud. De hecho, la influencia ha llegado a la literatura, destacando la novela Viaje al Centro de la Tierra, de Julio Verne; algunas obras de Edgar Rice Burroughs, el papá de Tarzán; y los mitos de Chtulu de Lovecraft; entre otras. Todo esto sin mencionar el cine, los comics y los juegos de video.
La Tierra por dentro
“Lo hemos dejado entrar aquí porque usted es de carácter noble y bien conocido en el mundo de superficie, Almirante. Usted se encuentra en el territorio de los Arianos, el Mundo Sumergido de la Tierra. Pero ahora, Almirante, le diré el motivo de su convocación aquí. Nuestro interés comenzó exactamente inmediatamente después de la explosión de la primera bomba atómica por parte de vuestra raza sobre Hiroshima y Nagasaki, en Japón. Fue en aquel momento cuando enviamos sobre vuestro mundo de superficie nuestros medios voladores, los Flugelrads, para investigar sobre aquello que vuestra raza había hecho. Nosotros nunca antes de ahora habíamos interferido en las guerras y en la barbarie de vuestra raza, pero ahora debemos hacerlo en cuanto vosotros habéis aprendido a manipular un tipo de energía, la atómica, que no es, de hecho, para el hombre. Nuestros emisarios ya han entregado mensajes a las potencias de vuestro mundo y sin embargo éstas no los atienden. Ahora usted ha sido elegido para ser testigo de que nuestro mundo existe. Vea, nuestra cultura y nuestra ciencia están miles de años por delante de las vuestras, Almirante"...
La narración concluye con anotaciones fechadas en 1956, cuando Byrd, tras años de guardar silencio debido a la disciplina militar, escribe que ahora que en sus últimas horas de vida ya no vale la pena guardar silencio, debe transmitir el mesiánico mensaje entregado por los Arianos de que si la Humanidad no cambia de camino, se destruirá y una era oscura cubrirá todo, obligando a los hombres subterráneos a salir a la superficie para ayudar a nuestra raza. Para cualquiera que haya leído algo de literatura ufológica, el tenor del mensaje resulta familiar y similar a las palabras de varios “contactados” por razas extraterrestres o, en este caso, infraterrestres. Una senda que los fanáticos de la teoría de la Tierra Hueca han transitado frecuentemente y a la cual poco a poco le han ido agregando más revelaciones.
El origen científico
Sin embargo, esto no detuvo el impulso de la teoría. El hallazgo de mamuts congelados casi en perfecto estado de conservación, hecho en Siberia en 1848, llevó a algunos a concluir que estos animales vagaban libremente al interior de la Tierra, lugar donde existirían vegetación y las condiciones ambientales adecuadas para el sostenimiento de vida. Obviamente, el paso siguiente fue incluir en la hipótesis la existencia de una o varias civilizaciones desarrollada al alero de este sol subterráneo. Hasta sectas se fundaron sobre la creencia en la Tierra Hueca. De hecho, curiosamente, algunos de los más fieles seguidores de la teoría están relacionados a algunos círculos esotéricos del misticismo nazi. Se sabe que el Tercer Reich, o por lo menos algunos de sus integrantes, creían en la realidad de la Tierra Hueca y de las civilizaciones secretas poseedoras de sabiduría infinita que moraban en su interior. Hitler mismo era cercano a estas ideas y se ha dicho que envió varias expediciones a los Himalayas para buscar las puertas que llevan a la misteriosa Agartha, morada infraterrestre de los Superiores Desconocidos y lugar donde vive el poderoso Rey del Mundo. El objetivo habría sido forjar una alianza con este reino, al cual los nazis consideraban emparentado con la raza aria. Del mismo modo, varios científicos del régimen nazi, imbuidos de la mística épica que buscaba unir el destino de su raza al origen de los mitos nórdicos, sostenían que la Tierra, al contrario de lo que afirmaban los hombres de ciencia tradicionales, era cóncava. Es decir, en lugar de habitar sobre la superficie de una esfera hueca, los seres humanos viviríamos en la corteza terrestre, pero al interior de esta tierra, con el resto del universo y los astros ubicados al centro.
Finalmente, en 1970 se publicó una serie de fotos de la Tierra tomadas desde el espacio que levantaron controversia. Una imagen, captada por el satélite ESSA-7 mostraba el Polo Norte cubierto por nubes, pero otra enseñaba la misma zona sin nubes, revelando un inmenso agujero en el Polo Norte. En apariencia, una de las entradas al mundo subterráneo. Sin embargo, la explicación era sencilla. La fotografía era un mosaico de imágenes captadas durante 24 horas donde cada zona del planeta salía iluminada, a excepción del polo, el cual estuvo a la sombra a lo largo de todo el día debido a que era invierno.
9 de septiembre de 2007
Hitler esotérico
Cuando en la serie fílmica de Indiana Jones, el héroe se enfrentaba a los agentes nazis qe buscaban objetos místicos de gran poder, como el Santo Grial y el Arca de la Alianza, no se trataba de una fantasía descabellada de los señores Spielberg y Lucas. Sin ir más lejos, en una rueda de prensa realizada en Austria para comunicar el resultado de sus estudios de la biblioteca del dictador nazi, el historiador estadounidense Timothy Ryback afirmó que hay numerosos libros que revelan que Hitler se preocupaba mucho de temas ocultistas. “Está claro que el dictador leyó de cabo a rabo la obra Magia: Historia, Teoría y Práctica, donde, entre muchos, se destaca el subrayado de la idea de que aquel que no lleva dentro de sí Estados diabólicos, jamás parirá un nuevo mundo”.
Pero el esoterismo de Hitler no fue una afición gratuita, sino un síntoma de algo mucho más profundo: la fuerte presencia de la magia en su ideología. Los investigadores franceses Louis Pauwels y Jacques Bergier, en su obra El Retorno de los Brujos, dedican un capítulo al nazismo mágico, revelando que el régimen hitleriano realizó investigaciones y expediciones a distintos lugares del mundo, en especial a el Tibet, para descubrir artefactos legendarios y poderes superiores que pudieran ayudarlo en sus objetivos.
¿Y de dónde salieron estas ideas? Pues del fuerte misticismo que reinaba en Alemania en las primeras décadas del siglo, el cual llevó a la formación de sociedades ocultistas secretas como la Sociedad Thule, de la cual formaron parte un montón de importantes personeros del nazismo: Rudolf Hess, la mano derecha del Furher; Alfred Rosenberg, filósofo del nazismo; y Anton Drexler, primer dirigente del Partido de los Trabajadores, el mismo que se convertiría después en el Partido Nacional Socialista o nazi. Analizado esto, pensar en una influencia mágica en el gobierno hitleriano no resulta tan descabellado, sobre todo si pensamos que la cruz gamada, la swástica, fue el símbolo de varias sociedades secretas antes de ser el emblema de la Alemania nazi...